Amaia arrasa en La Semana Grande de Gijón ante miles de personas en un concierto impecable. Después de una tarde de tormenta de verano, la artista ofreció un show inolvidable en la explanada de la playa de Poniente. Amaia aparece elevándose en el escenario al son de Tocotó ante los gritos y gran expectación del publico presente. «Buenas noches Gijón y vamos a disfrutar que estamos de fiesta de la Semana Grande«, sonó repetidas veces de la boca de la artista con gran ilusión.
La pamplonesa derrocha voz, baile, energía y simpatía sin descanso, para dar paso al piano C’est la vie donde el publico enloquece y cantan al unisono uno de sus temas mas celebres. Turno para Ya está, uno de los momentos mas mágicos y respetuosos de la noche, donde Amaia suele pedir silencio para tocar el arpa y poder concentrarse. El silencio fue sepulcral, miles de personas hechizadas disfrutando de su talento y respetando la reflexión de Amaia en un tema donde la complejidad, miedo y aceptación de la muerte nos envuelve en su universo mágico que solo ella puede transmitir.
En ese mismo bloque de temas sobre la pérdida, procede a cantar Despedida, no sin antes compartir con el público una anécdota que le hace especial ilusión, al recordar que sus abuelos vivieron su luna de miel en Gijón. «Quien le iba a decir a mi abuela que su nieta estaría aquí tocando años después, esta canción va para ella«, nos comenta la artista.
Ante cantidad de pancartas y propuestas de sus fans a lo largo de la noche, Amaia no se pudo resistir a improvisar Lo mal que estoy y lo poco que me quejo, tema de El Kanka que Amaia como todas las versiones que toca las convierte en épicas. Seguida de uno de sus grandes éxitos El relámpago, al piano con su fuerza y público entregado. Un tema que vino muy acorde a la tarde de tormenta que se vivió hasta escasos minutos del concierto.
La euforia llega con M.A.P.S tema dedicado a su madre en el que refleja la complejidad y madurez de independizarse ante la vulnerabilidad y sensación de control de una madre cuando empieza a sentir el nido vacío. Uno de los momentos mas vibrantes de la noche y participación del público.
Público que sigue tirando regalos, banderas etc porque Amaia responde e interactua con su gracia y sin filtros que le caracteriza y tan especial la hace. La bandera de LGBTIQ+ fue alzada por Amaia al grito de «Vivan las lesbianas«. Y como no, no podía faltar la bandera de Asturias, «Ésta ya pa toda la vida«, comenta la artista muy contenta y aprovechando para decir que a su padre le encanta Victor Manuel e improvisa El Portalin de piedra, el villancico ante un público encantado con el gran momento asturiano. Simplemente Amaia. Única.
Amaia presenta a su espectacular banda de músicos que sin eclipsarla, logran toda la noche impactar y deleitar con delicadeza y pasión todo lo que conlleva el universo Amaia perfectamente representado en un trabajo en equipo exquisito. El montaje, luces y pantalla enfocando solo las manos mientras toca el piano, envuelven y trasmite la vibra de un gran show.
Se acerca el final del concierto no sin antes cantar Tengo un pensamiento, éxito que todo el público canta al unísono mientras ella sube las escaleras en un final épico y mágico donde la artista da las gracias a Gijón con dulzura y emoción. Dando paso a la fiesta final con Bienvenidos al show, momento para hacer selfies de despedida con su banda y compartiendo la alegría con su público.
Y hasta aquí 27 canciones elegidas para esta gira que representan la edad actual de Amaia, acordes a todo su universo bien representado en el show inolvidable que ha dado en Gijón y que asegura volver.
Una vez mas, ha sido un espectáculo y un placer verla en vivo y más aun con la gente que quieres. Servidora tiene debilidad especial por ella al seguirla desde sus inicios. Una artista que muchos allí presentes comentaban ¡Vaya descubrimiento! Pues Amaia no deja indiferente a nadie, su talento es un regalo para los oídos y un privilegio contar con artistas tan jóvenes con tanta proyección y calidad en el panorama actual. Es una reina y lo sabe.
Viva la música en vivo ayer hoy y para siempre!
Texto y fotos: Julia Braña





